Wednesday, March 1, 2006

House, una nueva serie

House Reconozco que soy adicta a las series de televisión. A todo tipo de series. Desde “Mujeres desesperadas” o “A dos metros bajo tierrra” (La 2 dejó de emitirla pero gracias al satélite puedo ver la nueva temporada), creo que dos productos de calidad, hasta “Embrujadas”, “Alias”, “Friends” o “Sexo en Nueva York”. También estuve enganchada a “Los Serrano”, “Aquí no hay quién viva” o “7 vidas”. En fin, teleserieadicta en general. Y en los últimos días, entre el satélite y Cuatro me acaban de hacer fan de una serie más. Se trata de “House”. Es cierto que su punto de partida es el de una de médicos más, con un aire a CSI, es decir, enfermedades tremendas que suponen un caso de investigación, más que de medicina; gente enferma que despierta la compasión del espectador; y médicos que se relacionan entre sí con posibilidad de rolletes, enfados, etc. Pero la originalidad de la serie está en que su protagonista es Gregory House. Un personaje inteligente, antipático, cínico, testarudo, sarcástico y con una sinceridad que es más bien grosería. Sin embargo, estás deseando saber qué es lo que va a decir a continuación cada vez que abre la boca. Independientemente de que me parece un personaje difícilmente existente en la vida real además de impertinente en exceso, lo cierto es que en pantalla funciona. “House” tiene diálogos divertidos, tramas entretenidas y además despierta en el espectador una gran curiosidad hacia su protagonista. El otro día también tuve la oportunidad de ver satisfecha esta curiosidad en el capítulo en el que el espectador se entera del por qué de la cojera de House y de la historia que se esconde detrás de parte de su amargura. Fue cuando me enganché definitivamente, por la manera genial de los guionistas de entrelazar tres historias y una buena actuación de Hugh Laurie, el protagonista, que, por cierto, se llevó este año el Globo de Oro a la mejor interpretación principal en serie dramática de televisión precisamente por “House”. Si pienso en la filmografía de este actor británico nacido en Oxford, sólo se me ocurre “Sentido y sensibilidad”, en la que, junto con Imelda Staunton formaba parte de un matrimonio imposible compuesto por un flemático incorregible y una histérica cotilla. Buceando en Internet he descubierto que forma parte del elenco de la nueva entrega de Superman, y que apareció en las dos entregas de “Stuart Little” y “101 dálmatas”. Una filmografía no muy destacada, excepto por su participación en “Los amigos de Peter”. Pero volviendo a la serie, acabo de enterarme de que en EE.UU. la ven 18 millones de espectadores cada semana. Unas cifras que avalan este producto, que, sin ser una genialidad ni la última Coca-cola del desierto, sí que es mejor que mucho de lo que vemos a diario en televisión. (Por cierto, para las de mi generación, fijaos en que uno de los protas de la serie, el segundo por la derecha en la foto, es Robert Sean Leonard, el que se suicida en “El club de los poetas muertos”. Comprobareis que después de los suspiros que generó en la película, ahora, sin el aire adolescente y con unos añitos encima no es ni la mitad de atractivo. Al menos para mí). Una Berta.
Posted by Berta K. in 14:31:46
Comments

One Response

  1. Asun says:

    No sólo comparto todas tus opiniones acerca de House y su increíble (aunque sincera) manera de ver el mundo. Efectivamente, un producto que prospera en las pantallas de la televisión y, espero sinceramente, que nunca prospere en los médicos reales, simplemente porque a mí alguien me dice alguna de las burradas que dice este ilustre médico y le pego una patada en la canilla (chica, qué le voy a hacer, soy violenta).
    Por otro lado, me alegro que nombres a nuestro querido suicida; que no sólo no ha empeorado al cabo de los años, sino que su atractivo es mucho mayor. El primer día que le di me dieron ganas de salir a la ventana y decir: “es el del Club de los poetas muertos”. Mi película favorita, y mi actor adorado…

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